viernes, 2 de junio de 2017

Ética y responsabilidad

Al igual que ocurre con las personas, las organizaciones, administraciones, empresas, universidades, etc., tienen un carácter, una manera determinada de decir y hacer, de comportarse. Precisamente la palabra «carácter» en griego es ethos. De ahí que la ética se refiera, en este sentido, al carácter de las personas y de las organizaciones.
Decimos que una universidad es competitiva, excelente, eficiente, etc., pero también decimos que es fiable, responsable, integra, respetuosa, etc. Con estos valores lo que hacemos es describir su carácter, aquello que la distingue de otras universidades. Este carácter se consigue día a día, logrando que las conductas se conviertan en hábitos, en buenas prácticas, fuente de motivación y fuerza para actuar, configurando así su credibilidad y reputación. No existe ninguna universidad o empresa sin carácter. Precisamente cuando decimos «que no tiene carácter», estamos diciendo que no tiene una personalidad definida. No tener carácter es un rasgo del carácter.
La palabra responsabilidad, sin embargo, se refiere a la acción de responder. El concepto tiene que ver con nuestra capacidad, personal o institucional, de responder de lo que hemos hecho, para justificar así nuestras conductas. La responsabilidad social se refiere a la respuesta que la organización debe dar ante la sociedad, de justificar que ha cumplido con lo que se espera de ella, de los bienes que ha producido y que legitiman su actividad. Si no es capaz de dar razón ante la sociedad del valor aportado, pierde crédito y acaba disipando el respaldo moral que la sustenta.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (02/06/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/etica-responsabilidad_1072904.html

miércoles, 24 de mayo de 2017

Call for Papers revista Recerca: Lectura crítica de los nuevos modelos alternativos de economía y empresa


El cuestionamiento del sistema capitalista de mercado tiene una larga trayectoria, pero en las últimas décadas se han incrementado las propuestas que pretenden ofrecer alternativas a un sistema de mercado que favorece a los más aventajados e incrementa la desigualdad (Piketty 2014; Stiglitz, 2012). Estas propuestas han surgido desde la experiencia de que el modelo actual dominante de capitalismo consumista es insostenible medioambientalmente e injusto socialmente, además de contribuir a un incremento de las desigualdades y de la polarización económica.

Estas nuevas propuestas, en ocasiones bajo el rótulo de nuevos modelos económicos o empresariales, están “presididos por esa vieja utopía de preservar y mejorar la vida, acrecentar la libertad, fortalecer la igualdad, impulsar la fraternidad” (Moreno, 2014). Entre otras propuestas y a modo de ejemplo, proponemos los siguientes modelos para su lectura crítica –sin ánimo de exhaustividad–:
         -  Economía colaborativa o compartida,
         -  Economía feminista o de los cuidados,
         -  Economía del bien común,
         -  Emprendimiento e innovación social,
         -  Economía circular,
         -  Economía civil,

Estas son algunas de las nuevas propuestas que han ganado eco en los últimos años. Algunas de ellas pretenden una transformación radical del paradigma liberal del capitalismo consumista, mientras que otras proponen aprovechar la propia dinámica del capitalismo consumista para beneficio de los menos aventajados o simplemente corregir los efectos no deseados sobre ellos. 
El objetivo de este número de la Revista Recerca de Investigació i Análisis es realizar una lectura crítica de tales propuestas tratando de hacer balance de las mismas en su nivel normativo, así como mostrar las barreras o dificultades que están teniendo para su desarrollo práctico (Cortina et al., 2008). Las preguntas que pueden articular esta reflexión serían, entre otras:

         -  ¿Es un modelo alternativo, reformista o continuista? ¿Hasta qué punto estos modelos son realmente “alternativos”, “reformistas” o una mera “reformulación o adaptación” del modelo capitalista dominante?
         -  ¿Qué marcos teóricos pueden ser los más adecuados y válidos para analizar tales modelos?
         -  ¿Cuáles son sus rasgos esenciales y en qué se diferencian de otros modelos?
         -  ¿Cuáles son los presupuestos epistemológicos, históricos y antropológicos que subyacen a las nuevas propuestas?
         -  ¿Cuáles son las implicaciones económicas y sociales que proponen estos modelos?
         -  ¿Cuáles son los mayores obstáculos o barreras para el desarrollo de esos nuevos modelos?
         -  ¿Qué experiencias avalan estas nuevas propuestas?
         -  ¿Cómo se articula el ámbito político y la sociedad civil en estos modelos?
         -  ¿Hasta qué punto las dimensiones de tales modelos están relacionadas con la preservación de los ecosistemas?

Con este número de la Recerca. Revista de Pensament i Anàlisis confiamos en hacer una contribución a la clarificación crítica y ordenación de estos modelos alternativos de economía y empresa y con ello a la construcción de una sociedad más justa. 


Más información en: http://www.e-revistes.uji.es/index.php/recerca

viernes, 12 de mayo de 2017

Aporofobia


Nuestra sociedad está tan acostumbrada a la doble moral y nuestra ciudadanía arrastra tanta carga de hipocresía que ha olvidado que la justicia no se alcanza sin solidaridad. A todos se nos llena la boca criticando la xenofobia, el temor y odio al extranjero, pero nos molesta que hurguen en nuestra basura, al igual que nos deja indiferentes el drama de los refugiados. De no ser así, no aguantaríamos la vergüenza de un gobierno que se ríe de nuestros compromisos de acogida.
Sin embargo, si nos paramos a pensar, vemos que no tratamos igual a todos los que vienen de fuera. Si vienen con dinero y pueden dar algo a cambio, son bien recibidos. Tenemos a millones de turistas, motor de nuestra economía, a quienes ofrecemos nuestra hospitalidad. Tenemos a los emigrantes ricos que basta con que compren viviendas caras o hagan negocios, sin importarnos mucho el origen del dinero, para que obtengan la carta de residencia. ¿No son extranjeros?
EL NUEVO libro de Adela Cortina es capaz de dar nombre a la patología social que subyace a la xenofobia, al racismo y a fundamentalismos de todo tipo. Aporofobia, el rechazo al pobre, es su título y, de forma clara y sencilla, a la vez que bien argumentada, nos explica que la raíz del problema no son los emigrantes sino los emigrantes pobres y los refugiados políticos. Es decir, el desprecio y la hostilidad hacia quienes, al menos aparentemente, no pueden darnos nada a cambio. Un neologismo que ella misma propuso hace más de veinte años para mostrar una lacra que hoy ha convertido en un cementerio el espacio común de donde procedemos.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (12/05/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/aporofobia_1068393.html

martes, 9 de mayo de 2017

Domingo García-Marzá propone una nueva concepción de democracia participativa




La clausura del VIII ciclo de conferenciasLa democracia hoy: Nuevas tecnologías y transformación social”, celebrado este lunes 8 de mayo de 2017, ha contado con la participación de Domingo García-Marzá, catedrático de ética y comisionado para la responsabilidad social universitaria de la Universitat Jaume I, quien ha propuesto y defendido una nueva concepción de democracia participativa capaz de luchar contra la actual desafección política y recuperar el vigor perdido a través de una democracia de doble vía.

Durante la conferencia, titulada “Democracia: el poder transformador de la sociedad civil”, García-Marzá ha profundizado en la actual desafección democrática, concretando en qué consiste y cómo se ha producido. Entre otras cosas, ha señalado que nos hallamos en un momento de colapso por la falta de estima hacia las instituciones políticas. La gente se cree la democracia, le parece deseable, pero no se cree sus administraciones. Éstas han perdido su sentido de existir, su credibilidad.



Posteriormente, García-Marzá ha reflexionado sobre tres de las propuestas más relevantes que se han ofrecido para intentar salir de esta situación: la neoliberal, que apuesta por más mercado y menos Estado; la conservadora: que opina que las cosas están bien como están y que tocar algo puede ser contraproducente; y la radical, que entiende que para salir de esta crisis es necesario extender la participación democrática a la sociedad civil, ya que ésta tiene poder transformador de la realidad. En este sentido, García-Marzá apuesta por una salida radical de la crisis a través de la creación de nuevos espacios de participación dentro de la sociedad civil.

Partiendo de este punto de vista radical, García-Marzá se ha introducido en el concepto de sociedad civil a partir de la idea de una democracia de doble vía, entendida ésta como una complementación entre el Estado y la sociedad civil. Para García-Marzá, poder es la capacidad de definir y satisfacer intereses, de generar sentido, de definir en este caso concreto qué significa democracia. Y ese poder no está en manos del Estado, sino de la sociedad civil. Por ello, es necesario buscar, crear y potenciar espacios públicos en el interior de las instituciones que estén interconectados, que sean inclusivos, que integren a todos los grupos de interés, y que velen por el acontecer y cumplimiento de los intereses generales. Esta democracia de doble vía permitiría, según García-Marzá, una estructuración institucional de la sociedad civil capaz de recuperar la fuerza inherente a la participación y dar cuenta de nuestras capacidades para actuar.


viernes, 5 de mayo de 2017

Aprender de la historia



La historia es, y no puede dejar de ser, un proceso colectivo de aprendizaje. Aprendemos de nuestras experiencias. Muchas veces no hacemos caso y volvemos así a la casilla anterior, generalmente a una situación peor. A pesar de ir a trancas y barrancas, aprendemos. Este aprendizaje histórico se refleja en nuestra cultura, en las palabras y valores con los que nos entendemos y construimos la sociedad. Esto es lo que ocurre con las palabras justicia o democracia. Las palabras son almacenes de aprendizaje, no pueden significar cualquier cosa.

Hace unos días tuve la suerte de compartir una conferencia con el profesor Pedro Barceló. Explicó qué había pasado con la democracia en las polis griegas, en la república romana o, ya en nuestros días, en la república de Weimar o en la española. En todas ellas aparecen una serie de factores que explican su decadencia y desaparición, entre ellos, la ausencia de valores compartidos y las desigualdades sociales. La ignorancia y la avaricia no encajan en ningún carácter democrático. Si no queremos repetir la historia, si no queremos un demos vulgar y resentido, tendremos que saber educar y repartir bien las cargas y beneficios. No nacemos buenos o malos ciudadanos, ni honrados o sinvergüenzas. Nos hacemos. Seguimos empeñados en ignorar la importancia de una educación democrática y el valor de una distribución justa. Solo tomando las riendas de una educación cívica y solidaria que enseña primero a cooperar y compartir y, solo después, a competir, mejoraremos nuestra democracia. Ni la tradición picaresca ni la corrupción están en nuestros genes.


Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (05/05/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/aprender-historia_1066848.html

jueves, 4 de mayo de 2017

Domingo García-Marzá al VIII Cicle de conferències “La democràcia avui: noves tecnologies i transformació social”



Des del Departament de Filosofia i Sociologia i el Màster en Ètica i Democràcia, continuem amb el cicle de conferències La democràcia avui: noves tecnologies i transformació social.

En l’última sessió d’aquest espai reflexiu ens acompanyarà el Catedràtic d’Ètica de la Universitat Jaume I, Domingo García-Marzá, que ens parlarà de Democràcia: el poder transformador de la societat civil, el dilluns 8 de maig de 13:00 a 15:00h. a la Sala de Graus Germà Colón de la FCHS.

Domingo García-Marzá és Catedràtic d'Ètica de la Universitat Jaume I de Castelló i principal responsable del Comissionat per al Desenvolupament de la RSU de dita universitat. Ha ampliat estudis de Política a Frankfurt (Alemanya) i d'Ètica econòmica a St.Gallen (Suïssa), a la Universitat de Notre Dame (Estats Units) i en Magee College of the University of Ulster (Irlanda del Nord). Les seves línies de recerca inclouen: democràcia deliberativa, ètica empresarial, disseny institucional, societat civil i hermenèutica crítica.

El seminari “Democràcia: el poder transformador de la societat civil” té com a objectiu presentar els trets bàsics d'un model de democràcia participativa que té en el poder de la societat civil el principal motor de transformació social. Amb aquesta finalitat, el ponent partirà de l'actual crisi de la representació per debatre tres possibles sortides i, a partir de la proposta de democràcia deliberativa de Habermas, defensar el valor de la participació en un model de democràcia de doble via. Un model on la democràcia no es redueix a l'actual partitcràcia, ni la responsabilitat pública es limita a la responsabilitat estatal.

Més informació: http://eticaydemocracia.uji.es/ciclo-de-conferencias-la-democracia-hoy/

Twitter: @EticaDemocracia

lunes, 1 de mayo de 2017

Domingo García-Marzá en la 1ª Conferência Internacional ÉTICA, POLÍTICA E CULTURA: MIGRAÇÕES



Los días 5 y 6 de mayo de 2017 se celebrará la 1ª Conferência Internacional ÉTICA, POLÍTICA E CULTURA: MIGRAÇÕES en la Universidade do Porto. El catedrático de la Universitat Jaume I y director del grupo de investigación en Ética empresarial y filosofía política de la UJI, Domingo García-Marzá, participará como keynote speaker en dicha conferencia, que aborda el impacto social de los flujos migratorios y la necesidad de formas de convivencia más integradas.

Más información en: http://ifilosofia.up.pt/activities/1a-conferencia-internacional-etica-politica-e-cultura-migracoes

Jornadas de la Asociación Española de Ética y Filosofía Política


Durante los días 26 y 27 de mayo de 2017, el Departamento de Filosofía y Sociología de la Universitat Jaume I acogerá la realización de las Jornadas de la Asociación Española de Ética y Filosofía Política (AEEFP).

Un evento organizado por el Instituto de Filosofía del CSIC y la Universitat Jaume I con la colaboración del Ministerio de Economía y Competitividad, bajo la dirección de la profesora Concha Roldán (CSIC) y del profesor Domingo García-Marzá (UJI), presidenta y vicepresidente de dicha asociación.

Las jornadas reunirán a decenas de investigadores/as en temáticas de ética y filosofía política, que debatirán sobre diferentes cuestiones durante dos días.


sábado, 29 de abril de 2017

Mejorar la democracia

Es necesario pensar y debatir sobre lo que la democracia es, puede y debe ser. Por una parte, porque es lo más valioso que hemos logrado para organizarnos y vivir en común. Por otra, porque es el sistema más vulnerable: depende de nuestra aceptación y compromiso diarios. Para alcanzarlos, debemos acordar qué podemos esperar de la democracia. Y aquí está el problema. Sartori, un buen pensador, fallecido estos días, nos avisó: si no definimos bien la democracia corremos el peligro de rechazar algo que no hemos sabido identificar y de recibir a cambio algo que de ningún modo queríamos. Menos mal que tenemos unos expresidentes de gobierno que se dedican a revelarnos la verdad. Uno de ellos, en un ataque de originalidad, nos dice que la democracia es el menos malo de los sistemas políticos conocidos porque, si bien no asegura un buen gobierno, sí que nos permite echar a quienes lo hacen mal. Afirmación bien preocupante porque confirma que los ciudadanos poco influimos en lo que nos afecta y, además, porque no es verdad que sirva para arrojar del poder a quienes no lo hacen bien. Hay quienes llevan años en el poder a pesar de la corrupción, el clientelismo o el desgobierno. 

Estas afirmaciones pretenden equiparar democracia y política, apuntalando así la actual partidocracia. Pero sabemos que también las instituciones sociales y económicas forman parte de la democracia. Nuestra democracia avanzará cuando la sociedad civil acepte su responsabilidad por lo público, confirme su mayoría de edad y se independice de la colonización de los partidos políticos.

Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (28/04/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/mejorar-democracia_1065460.html

martes, 25 de abril de 2017

Un futuro incierto

Estaremos de acuerdo en que nuestras democracias no gozan de buena salud. En medicina se habla de crisis cuando el organismo está en un momento crítico: o supera la enfermedad o muere. En política también utilizamos el término para referirnos a una situación donde existen más problemas que soluciones. De seguir como estamos, al final --aunque se siga llamando democracia-- lo que tendremos es demagogia, un populismo del que se nutren ya todos nuestros partidos en mayor o menor medida y que suele acabar comiéndose a quienes lo utilizan o creen en él. Que se lo pregunten sino a los votantes del Brexit.
Un síntoma claro de este desapacible futuro es que la gente acaba votando a partidos declaradamente corruptos, a políticos que mienten más que hablan o que declaran incluso estar en contra de los valores democráticos. La razón de esta perversión la encontramos en el mal estado del sistema representativo. La relación entre gobernantes y gobernados es tan débil que no se aprecia, la división de poderes no existe. Otra razón de peso es que los resultados alcanzados por nuestras democracias no son los esperados.
La democracia no funciona si no produce y mantiene el nivel de igualdad suficiente para que todos puedan realizar su vida. Participación e igualdad, estos son los pilares básicos de toda democracia. ¿Qué puede motivar a participar a quienes han perdido el trabajo, no encuentran salida laboral o han tenido que emigrar? Si la democracia se ocupa del bien común, nos preguntarán por qué se ha olvidado de ellos, por qué no forman parte del todos.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (21/04/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/futuro-incierto_1063999.html

jueves, 20 de abril de 2017

Ernesto Ganuza al VIII Cicle de conferències

Des del Departament de Filosofia i Sociologia i el Màster en Ètica i Democràcia, continuem amb el cicle de conferències La democràcia avui: noves tecnologies i transformació social.

En la tercera sessió d’aquest espai reflexiu ens acompanyarà Ernesto Ganuza (CSIC), que ens parlarà de Democràcia i paradoxa de la participació, el dia 24 d’abril de 13:00-15:00h. a la Sala de Graus Germà Colón de la FCHS.

Ernesto Ganuza és científic titular del CSIC, i Doctor en Sociologia per la Universidad Complutense de Madrid. Ha dirigit projectes d'investigació aplicada sobre la participació de la ciutadania en la presa de decisions, i ha desenvolupat experiències a nivell local i regional basades en l'ús d'eines participatives avançades. Actualment dirigeix ​​una investigació internacional sobre l’ús dels pressupostos participatius en diferents continents.

El seminari “Democràcia i paradoxa de la participació” es centrarà en reflexionar al voltant de l’era participativa en la que ens trobem, una era que ha aixecat moltes expectatives i ha generat igualment moltes preguntes, perquè la participació ha deixat de ser un contra-poder. Què es pot esperar d'aquesta era participativa? Ganuza reflexionarà sobre les paradoxes sorgides en aquest procés, apuntant les claus per seguir pensant en la participació com una política transformadora.

Més informació: http://eticaydemocracia.uji.es/ciclo-de-conferencias-la-democracia-hoy/

Twitter: @EticaDemocracia


miércoles, 12 de abril de 2017

Publicado el nº20 de Recerca "Los nuevos discursos del management"

Acaba de publicarse el nº20 de la revista académica Recerca, una publicación del Departamento de Filosofía y Sociología de la Universitat Jaume I de Castelló.

Los nuevos discursos del management: contribuciones desde una perspectiva crítica es el título de este monográfico editado por Carlos Jesús Fernández Rodríguez (Universidad Autónoma de Madrid) y Maria Medina-Vicent (Universidad Jaume I).

El monográfico se compone de siete contribuciones que reflexionan en torno al discurso del management y su influencia en la definición y legitimación social de los significados e imágenes sobre la empresa. Teniendo en cuenta que la lógica empresarial se encuentra enrevesada con los discursos políticos y sociales, identificar los rasgos centrales del imaginario managerial permite a los/las autores/as de este número de Recerca, abordar de forma innovadora el escenario actual, caracterizado por una alta convulsión democrática y un fuerte proceso de reestructuración capitalista.

Así pues, este monográfico de Recerca aglutina reflexiones que examinan desde diferentes ámbitos - tanto la sociología como la filosofía - el estudio crítico del management y la dirección empresarial en una perspectiva amplia. Os invitamos a consultar y hacer difusión del nº20 de Recerca.

El monográfico se puede consultar en la página web de la revista: http://www.e-revistes.uji.es/index.php/recerca/issue/view/172


viernes, 7 de abril de 2017

Presupuestos extractivos

El desprecio es una actitud que comporta la falta de reconocimiento y la negación del valor de una persona, institución o colectivo. La reacción de quién se siente y sabe despreciado es la rabia y la indignación. Ambas emociones son desastrosas para la credibilidad de nuestra Autonomía. ¿En qué somos inferiores los valencianos?
Me refiero a los presupuestos particulares --perdón, generales-- del Estado. Una vez más nuestra Comunitat ha quedado marginada. El segundo recorte mayor en toda España, en Castellón las inversiones han caído un 51%. Mientras el Gobierno gasta 185 euros por ciudadano, a nosotros solo nos llegan 119. Somos los últimos de la cola. Nadie recibe menos.
Los políticos se reúnen aquí para una acción conjunta, veremos que votan después en Madrid. Los empresarios hablan del escaso peso valenciano y del menosprecio con el que nos manejan. Hablan de ningunear, expresivo verbo. Los sindicatos se preguntan qué hemos hecho los valencianos para merecer esto.
La respuesta es que hemos hecho muy poco, por no decir nada, para hacernos valer y respetar. Estamos recogiendo los frutos de una falta de identidad, de una indolente voluntad común, mantenida durante décadas y décadas. Mientras otras comunidades luchaban por lo suyo, nosotros nos dedicábamos a pelearnos entre nosotros, siempre pendientes de quedar bien ante Madrid. El desprecio político con el que nos tratan no significa otra cosa que la falta de poder. Viendo el peso que tenemos en votos, habrá que pensar cuál ha sido nuestra cuota de responsabilidad.

Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (07/04/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/presupuestos-extractivos_1061564.html

viernes, 31 de marzo de 2017

Posverdad

Hoy hablamos de verdades y mentiras, de cómo se pueden construir mentiras y convertirlas en verdades a base de repetirlas. El mecanismo es sencillo: se busca una mentira en la que muchos desean creer porque coincide con sus prejuicios e intereses y, desde ahí, se elaboran los presupuestos de un gobierno, se justifica una invasión, se construye un muro o se niega el cambio climático.
En política se utiliza el término para indicar que en las elecciones se apela más a las creencias personales que a la verdad, más a las emociones que a los hechos objetivos. No se trata de que sea cierto lo que se diga o se prometa, sino de que se crea, se sienta, cierto. Se calcula que el 70% de lo dicho por Donald Trump en la última campaña electoral de Estados Unidos era mentira. Ganó.
Siempre ha habido en política mentiras y medias verdades, pero la palabra se refiere a que ahora se convierte en un uso habitual lo que antes era un abuso, en normal lo que era inmoral. Sin embargo, hablar de posverdad es peligroso, contraproducente, porque acaba justificando aquello que quiere denunciar. Si bien describe la manipulación populista en cualquiera de sus formas, y sea quien sea quien la utilice, erosiona aún más la actual quiebra democrática.
EL PREFIJO pos- introduce la idea de que aquello que queda atrás, la verdad en este caso, está ya superada, deja de ser relevante, ya no importa. Traten de aplicarlo al caso del deterioro sanitario o al aumento de la pobreza y verán que sin la referencia a la realidad, sin unos hechos que podamos compartir y medir, la democracia no tiene sentido.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (31/03/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/posverdad_1060128.html

viernes, 24 de marzo de 2017

Misión de la universidad

El otro día releía Misión de la Universidad de José Ortega y Gasset en la excelente edición del profesor Santiago Fortuño. Es una lectura obligatoria para entender qué es y qué debería ser la universidad como servicio público. No solo anticipa los males que en la actualidad nos socavan, sino que presenta algunas soluciones que siguen siendo válidas para entender y valorar qué son y para qué sirven las universidades. Una reflexión necesaria si queremos prepararnos y estar altos de moral para enfrentarnos a los nuevos retos. De lo contrario, según sus palabras: «cuando el régimen normal de un hombre o de una institución es ficticio, brota de él una omnímoda desmoralización. A la postre se produce el envilecimiento, porque no es posible acomodarse a la falsificación de sí mismo sin haber perdido el respeto a sí propio». Por supuesto que el cometido de la universidad tiene que ver con la profesionalización y con la investigación, pero ambas tareas no son nada sin que profesionales y científicos sean capaces de vivir a la altura de los tiempos, andar con acierto en la selva de la vida, conocer la topografía de la sociedad en la que viven y a la que sirven. Y para ello hace falta la transmisión de la cultura, entendida por Ortega como el sistema vital de ideas que nos permite ver y entender el mundo que nos rodea.

Si queremos renovar nuestro compromiso social haríamos bien en recordar esta triple función y que el objetivo último de la universidad no es otro que intervenir en la actualidad o, como diríamos hoy, la transformación social. Esta es nuestra responsabilidad.

Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (24/03/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 

http://www.elperiodicomediterraneo.com/m/noticias/contra/mision-universidad_1058505.html


viernes, 17 de marzo de 2017

Economía colaborativa

Podría haber sido una auténtica revolución para la economía, una transformación radical de nuestra forma de vivir y trabajar. Piensen por un momento que no sea necesario adquirir un bien para poder disfrutarlo, que si queremos ir a tal o cual sitio solo es necesario decirlo para poder compartir el coche o la casa para nuestras vacaciones. Una economía basada en la ayuda mutua, en la reciprocidad. Internet permite que esta coordinación sea posible en todo momento y lugar del mundo. El poder de la sociedad civil en toda su expresión.
Pero esta revolución ha quedado en nada o, peor aún, en una nueva forma de explotación laboral y destrucción de empleo. Por no hablar de la ruina de los barrios tradicionales y, con él, del derecho al descanso de sus vecinos. En vez de una economía participativa hemos logrado una nueva forma de capitalismo, el capitalismo de plataformas, que está minando sectores como el transporte o el turismo. Se abaratan los precios, sí. Pero mientras estas plataformas, ya compradas por las multinacionales, valen miles de millones, se deterioran las condiciones laborales y se fomenta el fraude fiscal. Pregunten dónde pagan sus impuestos.
Es urgente una regulación jurídica que trate por igual a unas empresas y otras, que integre esta nueva economía en nuestro estado social de derecho. Pero más urgente aún es comprender que el intercambio entre iguales no debe ser un negocio y que los negocios solo son legítimos si todos acaban ganando. También aquellos que no pueden negociar porque nada tienen para intercambiar.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (17/03/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/economia-colaborativa_1056986.html

viernes, 10 de marzo de 2017

Sobre las mujeres

Inequidad e iniquidad son dos palabras que parecen iguales, pero no lo son. La situación de las mujeres, recordando el Día Internacional de la Mujer celebrado esta semana, nos permitirá apreciar esta diferencia. Una situación que nadie duda en catalogar de injusta. No caben más datos, cifras y estadísticas para mostrar una verdad que duele: la desigualdad en la distribución de recursos y oportunidades entre mujeres y hombres ha sido y sigue siendo pavorosa. Este es el significado de la palabra inequidad: desigualdad o falta de equidad. Una discriminación que reclama de los gobiernos una respuesta rotunda.
Pero no estamos solo ante una cuestión de gobiernos, de políticas y de leyes, que bien necesarias son. También es una obligación moral, es responsabilidad de la sociedad civil. La palabra iniquidad se refiere más bien a la inmoralidad, a la maldad o perversión de quien promueve y se sirve de la desigualdad existente entre el cumplimiento de los derechos humanos en mujeres y hombres. Esta lacra que condena a nivel mundial a más de la mitad de las mujeres a estar fuera del mercado laboral, alejándolas del trabajo remunerado y convirtiéndolas en personas dependientes, social y económicamente, tiene sus beneficiarios. Detrás tenemos individuos que sustentan así su dominación; mercados que ganan mucho dinero manteniendo la imagen de la mujer como objeto de consumo; empresas que se benefician de las diferencias salariales. Llamar ideología de género a la denuncia de esta cultura machista y a la búsqueda de soluciones reales, es solo, y una vez más, puro cinismo. No es inocuo, es inicuo.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (10/03/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/mujeres_1055314.html

lunes, 6 de marzo de 2017

Simona Levi al VIII Cicle de conferències “La democràcia avui: noves tecnologies i transformació social”

Des del Departament de Filosofia i Sociologia i el Màster en Ètica i Democràcia, continuem amb el cicle de conferències La democràcia avui: noves tecnologies i transformació social.

En la segona sessió d’aquest espai reflexiu ens acompanyarà Simona Levi (activista i fundadora del grup Xnet), que ens parlarà de Xnet: tecnopolítica y lucha contra la corrupción, el dia 6 de març de 13:00-15:00h. en la Sala de Fraus Germà Colón de la FCHS.

Simona Levi compta amb una dilatada experiència activista que en els últims anys s'ha centrat en la cultura lliure, la democràcia digital i l'ús estratègic de les eines digitals per a l'organització tecnopolítica. Iniciadora de projectes com Xnet i 15MpaRato, ha participat activament en el 15M, en els moviments per al dret a l'habitatge i l'ús de l’espai públic. Des de 2017 dirigeix ​​el Màster de la Universitat Pompeu Fabra "Drets civils, tecnopolítica i cultura digital - Béns comuns, democràcia i comunicació en l'era de la informació" i és coautora de l'assaig Cultura lliure digital. Nocions bàsiques per defensar el que és de tots i totes. Barcelona: Icaria, 2012.

Més informació: http://eticaydemocracia.uji.es/ciclo-de-conferencias-la-democracia-hoy/

Twitter: @EticaDemocracia


viernes, 3 de marzo de 2017

El valor de la universidad

Aceptamos que estamos en la sociedad del conocimiento, que el saber es hoy el principal factor de producción, el que mueve la economía y el progreso social. Una economía donde ya se acepta que no solo cuentan los números, que también las ideas constituyen factores esenciales de la competitividad, la innovación y la creatividad. Un progreso que tiene en la justicia y en la sostenibilidad su razón de ser.
Desde estas premisas es fácil comprobar la importancia de la universidad como principal fuente para la generación, enseñanza y transferencia de este conocimiento. La conferencia de rectores afirma que la universidad debe asumir un papel protagonista en los procesos de desarrollo humano, llevando a la práctica nuevas estrategias para construir una sociedad más justa. Modernizar la universidad significa prepararse para contribuir a la construcción de un nuevo modelo social, incorporándolo en su modelo formativo y en su investigación.
Pero si bien somos conscientes del valor de la universidad, parece que no lo somos tanto de que es su autonomía la que posibilita esta generación de conocimiento, su motor y razón de ser. Y para que tengamos autonomía, hace falta independencia económica y política. Las universidades trabajan con unos presupuestos paupérrimos. Por supuesto que debemos buscar mayor financiación externa. Por supuesto que debemos responder mejor de cada céntimo gastado. Pero los políticos deben dejar de pensar en la universidad como un pasivo y pasarla a la columna de activos. Esa es su responsabilidad y ese nuestro futuro.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (03/03/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/valor-universidad_1053841.html

viernes, 24 de febrero de 2017

Mercadocracia

Algunos lectores me han comentado cómo ha conseguido el neoliberalismo dominar hasta tal extremo nuestra vida, nuestros deseos y expectativas. La respuesta no es sencilla, pero hay van algunas ideas para pensarlas y discutirlas entre todos.
En primer lugar, apropiándose del sistema educativo. Recuerden que la educación ha sido y es el pilar de toda sociedad. No nacemos consumidores compulsivos, pero lo somos. Mientras desaparece la educación en el respeto, la solidaridad o la cooperación, se machaca en todos los niveles que debemos ser competitivos siempre y en todo lugar; que nada debemos a los demás; que todo depende de nuestra iniciativa privada; que la cultura es un lujo y no una necesidad, etc.
En segundo lugar, una vez incrustado el individualismo en nuestras neuronas, la democracia deja de ser un proyecto colectivo, una forma de vida, y se convierte en un mero mercado, un intercambio de votos por intereses. La participación se siente como un engorro, una molestia. Se oculta así que con este cambio solo salen ganando los que tienen con qué pagar estos votos, con qué alimentar a los partidos políticos. ¿Les suenan de algo las puertas giratorias?
Desde esta mercadocracia, en tercer lugar, le toca el turno a la destrucción de lo público. Primero se reducen los presupuestos para sanidad o educación y luego, tras su deterioro, se argumenta que deben privatizarse para ser más eficientes. Todo hay que subcontratarlo. Si no hay negocio no hay motivación, nos repiten. Con lo que volvemos a la casilla del mercado. Al final, se acaba pensando que todo se puede comprar y vender. Ya está listo el camino para el neoliberalismo.
Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (24/02/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/mercadocracia_1052088.html

viernes, 17 de febrero de 2017

Neoliberalismo

Si buscan en el diccionario verán que esta palabra se refiere a una teoría política y económica que busca reducir al mínimo la intervención del estado. Pero a esta definición le falta un pequeño matiz: y a sustituirla por el mercado. Para esta ideología, esto es, para esta forma de ver e interpretar nuestra vida en común, todo se pueda comprar y vender, mejor aún, todo se debe poder comprar y vender. La sociedad es un gran mercado.
Esta doctrina, nacida en los años cuarenta y que se empieza a desarrollar en los setenta, siendo hegemónica a partir de los noventa, es hoy el espejo en que nos miramos y en el que nos identificamos como personas. Su máximo poder consiste en que ha conseguido, soterrada y silenciosamente, convertir en normal lo que hasta hace muy poco llamábamos injusto o vergonzoso. Pocos se sublevan hoy porque abandonemos a los más dependientes y vulnerables, tengamos millones de niños en la pobreza, desperdiciemos el talento y la fuerza de los jóvenes, consideremos el trabajo como un regalo, etc.
Al contrario. La desigualdad se presenta como una virtud, el paro como una oportunidad para el cambio y un reto para la superación personal. Si los jóvenes se van fuera es por su bien, por su afán de aventura. Hay que ser emprendedores y esto significa, excepto para una pequeña minoría, hacerse autónomos para ejercer de criados. De convertir estas ideas en políticas se ocupan en el parlamento europeo, y pronto en el español, en escrupuloso turno, populares y socialistas. Tienen que hacer bien los deberes. Díganme: ¿qué palabra tenemos para nombrar a los que no piensan igual?

Domingo García-Marzá. El Periódico Mediterráneo. (17/02/2017)
El texto se puede consultar en la versión digital del Periódico Mediterráneo: 
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/contra/neoliberalismo_1050240.html